martes 25 de noviembre de 2008

HONORATO DE DIÓS HORTELANO



El pasado Miércoles 19 de Noviembre, falleció Honorato de Diós Hortelano, maestro de artes marciales y fundador del Taeki Do.

El pasado Miércoles 19 de Noviembre, murió el hombre que me enseñó a ser el hombre que soy.

No he podido despedirme de él en persona. Me queda el consuelo de la constancia que recibió la carta más sincera que hasta ahora he escrito.

He llorado al saberlo. He llorado hace un rato y tengo mucho más que llorar por él.

Soy una buena persona, soy un gran hombre con una escala de valores rectos, correctos y estrictos. Soy el guerrero que Honorato forjó desde niño.

Soy un luchador, y los luchadores luchan, pero hoy, en honor y homenaje a Honorato, no voy a luchar.

Esté donde esté, Honorato, me va a perdonar que durante unos días sea sólo un hombre sin más, y llore su muerte.

El pasado Miércoles 19 de Noviembre fue un gran día para el cielo de los creyentes, porque consiguieron, por el precio de una vida, a un guerrero, a un padre de familia, a un amigo, a un visionario y a un maestro.

Descanse en paz Honorato y viva para siempre dentro de los que le lloramos.

En su escuela de artes marciales reza un escrito que nos enseñó de niños, hace ya años. Sirva de homenaje a su persona:

"Si puedes conservar la cabeza cuando a tu alrededor todos la pierden.

Si puedes confiar en ti mismo cuando los demás dudan de ti,

 pero al mismo tiempo tienes en cuenta su duda.


Si puedes esperar y no cansarte de la espera, 

o siendo engañado por los que te rodean no pagar con mentiras,

 o siendo odiado no dar cabida al odio,

 y no obstante no parecer demasiado bueno, ni hablar con demasiada sabiduría...


Si puedes soñar y no dejar que tus sueños te dominen.

Si puedes pensar y no hacer de tus pensamientos tu objetivo.

Si puedes encontrarte con el triunfo y el fracaso

 y tratar a estos dos impostores de la misma manera.


Si puedes soportar escuchar la verdad que nos es tergiversada por bribones, 

o contemplar destrozadas las cosas por las que habías dedicado tu vida, 

y agacharte y reconstruirlas con las herramientas desgastadas.


Si puedes hacer un trato con todos tus triunfos,

 y arriesgarlo todo a una carta, y perder, 

y comenzar de nuevo por el principio,

 y no dejar escapar una palabra sobre tu pérdida.


Y si puedes obligar a tu corazón, 

a tus nervios y a tus músculos a servirte en tu camino, 

mucho después de que hayan perdido su fuerza, 

excepto tu voluntad que les dice que continuen adelante.


Si puedes hablar con la multitud y preservar la virtud,

 o andar entre reyes y no cambiar tu manera de ser.


Si ni los enemigos ni los amigos pueden hacerte daño.


Si todos los hombres cuentan contigo por bueno...pero no demasiado.


Si puedes emplear el inexorable minuto recorriendo una distancia que valga sesenta segundos...


 Tuya es la tierra y todos los que hay en ella, 

y lo que es más importante... serás un hombre, hijo mío."

Joseph Rudyard Kipling (Bombay 1865 - Londres 1936)

Premio Nobel de Literatura en 1907.

domingo 9 de noviembre de 2008

María&me




A propósito del título del blog del fotógrafo de barrio (El Precio de un RAW), una chispa de alegría.

Yo, en horas bajas.., muy bajas, con María. María siempre está en horas altas, porque tiene tanta vida que llega a cansar.

¿Quién puede dejar de luchar con tanta vida al lado?

¿Cuánto vale este RAW?



Este RAW no tiene precio.

Tenemos que dar a la fotografía el valor que realmente merece (la pobre, sufre ahora el síndrome del profesor...).

Un saludo.

viernes 7 de noviembre de 2008

Obama



miércoles 29 de octubre de 2008

Esos pequeños momentos de alegría







Lo malo de tener cámaras a la venta en la tienda, es que te las tienes que comer con patatas sí o sí. El cliente quiere verla, manosearla y tras pensárselo mucho o poco, se la lleva. Peeeeero.., "quiero una sin abrir".

Advertido de esto por mercenarios que pasan del lustro en esto de vender, hice una tremenda criba de lo que en principio quería vender y sólo tengo "en stock" 8 cámaras. Las ocho cámaras que he creído mejores dentro de lo que una persona de a pié puede permitir gastarse en una cámara sin tener mucha idea de fotografía.

Así, lo bueno de comerte con patatas las cámaras que ya tienes en tienda, en una tienda como la mía, al menos, es que esas cámaras son mías. Ello me da la oportunidad de tener siempre una cámara nueva que probar y estar siempre como un crío con un juguete nuevo; esas dos semanas nunca se acaban.

De entre estas cámaras, "extraoficialmente" (yo me entiendo) dejo a la vista de vez en cuando mi Sigma DP1.

Es austera y simple a más no poder, sin empuñadura ni hazañas estéticas o tecnológicas como la detección de caras y/o sonrisas, pero ello me hace recordar, cuando disparo con ella a través del visor externo, a alguna Leica telemétrica que ha pasado por mis manos.

Sí, sí.., siempre hablo de nostalgias y romanticismos e intento apartarme un poco de ellos, pero con esta cámara no sé qué me pasa. Me hace sentir más cómodo llevarla al cuello aunque sea para ir a comprar el pan. Me hace sentir fotógrafo más allá de las modas, las tecnologías o las marcas. Caigo en el romanticismo de Maka con su Mamiya y un Portra NC.

Es una cámara con una focal fija, con un visor externo que va en la zapata y parece algo rara, con algunas carencias surgidas de las prisas por fechas de presentación , supongo, pero es una cámara que llena la calle como Bruce Lee llenaba la pantalla sólo con aparecer en escena.

Lo mejor de todo es que por dentro, este pequeño aparato, es un monstruo que se come a más de la mitad de las réflex que se venden hoy, y a la otra mitad, les muerde hasta la rabadilla o más, si cabe.

Me trago mis palabras y vuelvo a hablar de lo que no quise en un principio (programas o cachibaches...), pero me puede el embriagador romanticismo del fotógrafo de calle, aquel que con una discreta Leica, negra y austera, sacaba grandes fotos de cualquier momento.

Ahora estoy esperando que llegue otro juguete que también me hace ilusionar, esta vez de la mano de Ricoh. 

Redefino entonces la visión de este blog: sigo pensando en no poner casi nada de programas ni cachibaches, pero me permitiré hablar de alguna que otra emoción producida por ellos.

José.., tienes que probar qué tal suena el Jazz en esta cámara.

Un saludo.

martes 14 de octubre de 2008

"SOLO de mi hijo"





¿Hacia a dónde va la Fotografía?


Voy a dejar de lado mi egocentrismo, mi egolatría y las medallas con ropa sucia que me pongo cuando hablo conmigo mismo, como ahora.


Dejo de lado también lo aprendido: el arte, el porqué de de esa necesidad de plasmar con óxido y a mano en piedra cruda las hazañas de caza, o a pincel los vivos ojos de un borracho con unas luces imposibles, o hacer huellas en materiales fotosensibles, fotos de guerra, fotos de pena, fotos tremendas y hasta textos, textos que dicen más de las fotos que muchas fotos de postes y/o excavadoras con contrastes y colores  inverosímiles.


Me reitero. ¿Hacia dónde va la fotografía?


Mientras Photoshop (de pago, je, ahora soy "pro" y debo ir con las de la ley.., no?) va haciendo y deshaciendo entre imágenes de 8 a 15 GB, me pregunto si de verdad es necesario que éstas tengan que tener ése tamaño.


Soy un Friki (aunque algo menos que Hugo o Guillermo...) y un patológico obsesivo compulsivo, y soy incapaz de tratar una foto por la que me van a pagar, reportaje incluido, de 15 a 20€, como la trata la propia máquina, un simple aficionado o simlemente dar lo que pagan, una foto a pelo.


NO PUEDO.


Por eso no me valen tantos referentes antiguos, no tan viejos, contemporáneos ni gurús (dudables la mayoría) de los actuales. La fotografía, y vuelvo a mi egolatría, "MI" fotografía es la que es, soy yo, y no me quedan más cojones que darle una foto cojonuda a un tío medio imbécil que no es capaz de distinguir un atisbo de calidad, un mínimo diferencial, entre una fotografía de Erwin Olaf y una excavadora de J.M. Mellado. Es más, me pide hacerle las fotos de estudio con la cámara de fotos de carné, si sólo son de su hijo.


Me da vergüenza tener que tragar sapos tan babosos, pero es lo que hay.


Aún sabiendo que en España llevamos bastantes años de atraso en cuanto a civismo y educación dentro de la UE (todavía hay por ahí leyendas franquistas escritas sobre losas de piedras y respetadas por mayorías!!) me asombra oír atónito que una foto "SÓLO es de mi hijo" por ahorrarse quizás  4 ó 5 euros y ver cómo cada mañana y cada tarde, éste energúmeno va a tomarse dos, tres o cinco quintos, depende de la  compañía.


Es una anécdota pesada, lo sé. Soy pesado, sí, lo sé, pero me hace preguntarme de nuevo hacia a dónde va la fotografía.


No es una pregunta retórica, ni tiene que ver con productos digitales, químicos o de cualquier otra índole. Es una pregunta de un neófito en esto de comerciar e intentar vivir de la fotografía, sin meter por medio la historia ni las triquiñuelas de los mercados.


Me alegra ver las fotografías de José Horna y su jazz, con una prehistórica Fuji S3 (que le da, para mi, tres patadas a la mayoría de las ultramodernas Photokinadas) y andar sabido de que sigue habiendo gente que encauza, a calladas y caminando sin ser vistos, esto de la fotografía actual, de barrio, de aficionado  o de altos vuelos, con cámaras útiles, llámense S3, Mamiya 7 o caja de zapatos.


Desde el punto de vista de éste casi narcisista que acaba de abrir una pequeña PYME de fotografía, sigo preguntando a los pocos que me quieren aguantar (muy pocos, por cierto).


Miro mi cuenta bancaria y se me caen las ganas (por no decir pelotas) al suelo, pero miro a través de mi escaparate y veo mil posibilidades que dejan atrás a los cuatro dinosaurios que hay en mi ciudad y que venden 12 fotos por 100 o 120 euros.., 7€ más por foto extra. Ahí queda eso, je. ¿Es que hay otra cosa?


Claro que hay otra cosa, están esas mil posibilidades, pero cómo le haces ver a un tío que prefiere antes tomar tres quintos al día que una foto de su hijo (que va a durar más de 100 años) que esas posibilidades están ahí , ya no para ganarme yo la vida, sino para hacer mejor la de los demás.


La denostada fotografía de barrio está autolimitada tanto por parte de las arcaicas mafias de antiguallas enchufadas a cualquier tipo de asociación, partido y/o ayuntamiento, como por la atónita estupidez del consumidor que se siente orgulloso de no haber leído libros más que en la escuela y por obligación (si fueron a la escuela...).


Así que, si has logrado llegar hasta aquí sin bostezar más de tres veces y te apetece aportar algo, sin perogrullos ni grandezas éticas (aunque como dice Guillermo, "habló de putas la tacones..."), dime, ¿Hacia dónde va la fotografía?



miércoles 4 de junio de 2008

Sobre ser o no una puta



FOTOGRAFÍA. Koudelka, Pérez Siquier, Saudek, Olaf, Goldin, N. Brandt, José Horna o Marc Bordons...

Contando el tiempo autodidacta, llevo más de ocho años estudiando fotografía.

Fue hace cuatro años cuando decidí que no quería acabar con cincuenta años y con las articulaciones hechas trizas (aunque ahora las tenga como uno de cincuenta-milagroso cartílago de tiburón!-) por ganar 4 o 5.000 € al mes durante los pocos años que el cuerpo me aguantara a un ritmo frenético para lograr esas cantidades trabajando en la obra.

Fue hace cuatro años que mi mujer me animó a estudiar fotografía de alguna manera ajena a la que llevaba haciéndolo hasta entonces. Tienes sis bienes y sus males, pero lo aconsejo.

Desde que empecé a estudiar pagando no descarté ningún campo. Como con los fotógrafos y casi todo en esta vida, no tengo mitos ni metas fijas. No hay cumbres inalcanzables simplemente porque ahora, con dos hijos que te miran con pasión y llenos de vida, todas las cumbres están bajo mis pies.

Ha acabado los estudios siendo, sino el mejor, uno de ellos y como poco, el más comprometido.

Ahora voy a vivir de la fotografía. Voy a abrir un pequeño estudio en mi barrio con una pequeña tienda que regentará mi mujer, en la que ayudaré a la gente a conocer esto un poquito mejor, a cuidar más nuestros recuerdos para que dentro de unos años sean reales porque como dice Puncet, "la memoria es una gran mentirosa".

Ni voy a hacer las grandes fotos de Salgado, ni las pulidas tomas de Olaf o Recuenco, ni los tremendos reportajes de Koudelka. Voy a ser un fotógrafo de barrio.

Para fraseando a Ferrús en una charla en la escuela, dijo algo así como que era una "puta", ya que hacía lo que fuese (moda y publicidad en amplitud de campos) para ganarse la vida.

No estoy de acuerdo.

Hay una pregunta que Alejandro Maestre siempre nos ha estado haciendo mientras he estado estudiando con él. Tras mostrar una foto de un gran fotógrafo pregunta:"¿Quién es capaz de hacer esta foto?", y sin dudarlo, siempre solía ser el primero en levantar la mano.

No voy a ser una "puta". Voy a ser un gran fotógrafo que empezará vendiendo felicidad duradera en su barrio.

Quién sabe dónde acabaré.

Mi futuro, viendo a mis hijos crecer junto a mi esposa y haciendo lo que me gusta no puede ser más prometedor por mucha crisis que se nos venga encima.

Soy el aquí y ahora de la fotografía actual, porque la fotografía que haga aquí y ahora a cualquiera que me la quiera comprar marcará su vida hasta que muera.

En mis tarjetas reza:

Miguel Ángel Rojas   Fotografía de Moda y Publicidad y Retoque Digital Avanzado.

Estoy tentado a poner simplemente:  

Miguel Ángel Rojas   Fotógrafo de Barrio.



Un saludo.







miércoles 16 de abril de 2008

Corinne Day



Una chica guapa vestida con ropa bonita, fotografiada contra un fondo blanco, siempre parecerá un retrato de moda. Al fotografiar moda en una localización natural ésta siempre tendrá más posibilidades, donde la línea entre fotografía de moda y documental puede ser a veces confusa. 

En 1993 fotografié a Kate Moss en su propio piso para Vogue británica (foto 1a y 1b). En aquel contexto de revista de moda las imágenes parecían tener un cariz documental y cuando fueron publicadas, causaron cierta fricción y disconformidad. Se dijo, al mismo tiempo del shock que estas fotografías causaron, was like that of a cider obliterated punk wandering into a coming-out ball. 


foto 1a


foto 1b




La fotografía de Georgina Cooper publicada en Diario, 2000 (foto 2), fue más allá de la frontera entre moda, documental y arte.

foto 2




Cuando se crea una relación entre entre el sujeto y el fotógrafo, tiene lugar una interacción natural, haciendo las imágenes más íntimas, revelando vida en los ojos de la persona que es fotografiada que es primordial. Como pasó en las fotos de Kate, Rose y Georgina.

La fotografía de Kristen, 2000, con el vestido rosa tumbada en el sofá (foto 3) se tomó en un bloque de pisos abandonado pendiente de demolición. Se colocó ese sofá que entonaba con la decoración de la sala. La textura raída del vestido parecía harmonizar con el papel rasgado de la pared detrás de él, dejando entrever y mezclando la el caos y la violencia oculta en los restos de las vidas de las personas, mientras la plácida sonrisa de Kristen yace iluminando la tristeza de la situación. El vastido rosa parece una prenda usada, per es, de hecho, una creación de John Galliano. Creo que no puede haber belleza real sin decadencia.

foto 3




La fotografía de Tania, 1995 (foto 4), la muestra sentada en la cama, con aspecto triste como si se la fueran a comer las facturas, tratando de distraerse en realidad con la cuenta de los sandwiches que habíamos comida ese día en la habitación del hotel. Sin esta información, es espectador hubiera asumido fácilmente otra cusa posible de su tristeza.

foto 4




La fotografía de Ben para Vogue UK, 2003 (foto 5), fue tomada en el cabaret Lido de París. Esta foto muestra a Ben, con luz ambiental, mirando en el espejo cómo una mujer mayor permanece tras ella arreglando parte de un vestido. El contexto de moda de esta fotografía parece abíguo porque Ben está situada en los bastidores de un cabaret, vestida como una vedette.

foto 5



Cuando una chica no ha trabajado nunca como modelo, dará su propia personalidad al fotógrafo porque no conoce nada diferente a ella misma. En la fotografía de Rose para el Uomo Vogue, 1993 (foto 6a y 6b), una revista de moda masculina, se cuidó el estilismo y se cortó el pelo a Rose para darle una apariencia más andrógina y desdibujar su sexualidad. Rose está de pié, vostezando, parece aburrida y algo a disgusto. Llevó su tiempo tomar esta fotografía, esperando a que Rose brindara su propia personalidad y expresión en las imágenes. Luego, la imagen de Rose parpadeando cambiando su apariencia otra vez, da la sensación de ver a un chico joven bajo el efecto de alguna droga (foto 7). 


foto 6a




foto 6b




foto 7



Oscar Wilde dijo una vez “ser natural es una pose realmente difícil de mantener”.




Fuente:  Face of Fashion, de Susan Bright. Nattional Portrait Gallery of London.



Corinne Day (nacida en 1965) es una fotógrafa británica, cuya influencia en el estilo y la percepción de la fotografía de principios dela década de los 90 ha sido inmenso. Como fotógrafa autodidacta, Day aportó una mirada de corte documental a la fotografía de moda de entonces, en la que a menudo se incluyen elementos biográficos. Day es conocida por la formación de largas y estrechas relaciones con muchos de sus modelos (la más famosa Kate Moss), que se han traducido en retratos francos e íntimos. 

La más notable de estas relaciones está en las fotografías de Moss en la 3 ª edición de “Verano del Amor” de la revista FACE, en 1990. El particular punto de vista de Day ilustró las revista de tendencias y moda de los 90, llegando a ser reconocida internacionalmente.

En 1993 fotografió a Kate Moss en su propio apartamento para Vogue británico. En el contexto de una revista de moda las imágenes parecían tener un cariz documental y cuando fueron publicadas causaron cierta fricción y disconformidad.

Del 94 al 2000 Day usó gran parte de su tiempo de ocio tomando fotografías para su primer libro, Diario (Kruse Verlag , 2000), un registro visual intensamente personal de su vida y amigos. Es a veces un tanto sombrío y triste pero también es una poética y honesta crónica de vidas jóvenes.



Para mi hay dos palabras estrechamente ligadas al nombre de Corinne de que vienen a mi mente inmediata e irremediablemente cada vez que veo, leo o escucho fotografía y/o nombre de Corinne Day. Esas palabras son Nan Goldin.

Day supuso a la fotografía de moda algo parecido al hito que marcó Goldin en la fotografía personal o de autor de los 80.

La fotografía de Day de los 90 supuso una ruptura con el corte clásico de la fotografía de moda de entonces.
Day presentaba a chicas, modelos, en poses y momentos espontáneos y desfavorecedores. Momentos de aburrimiento, tristeza, irritabilidad y enfado era algo inusual en revistas de moda como Vogue, por lo que causó en un primer momento una conmoción en el mundo de la fotografía de moda.

La magia de la fotografía de Day está intrínsecamente ligada a la misma magia que emana de la fotografía de Goldin. Muestra a chicas, más allá del hecho de que sean modelos, desde un punto de vista totalmente sincero, sin artificios, de un modo que incluso a veces, puede resultar hasta algo duro y cruel.
Day mantiene estrechas relaciones con sus modelos hasta el punto que logra obtener tal naturalidad de ellas que el resultado es, sin más, el retrato de la propia personalidad de la chica fotografiada, dejando incluso relegado a un segundo plano el motivo principal de su fotografía, la ropa.
En ocasiones, aquella fotografía de Day de principios de los 90, recuerdan e incluso pueden llegar a cruzarse en la memoria con muchos de los retratos que Goldin nos muestra a través de su diario personal.

Corinne Day sigue siendo en la actualidad una fotógrafa que marca tendencias, trabajando para grandes marcas y revistas de moda, como reportajes para Vogue en las versiones UK, Italia y Japón.
De sus exposiciones destacan las mostradas en la National Portrait Gallery, Victoria & Albert Museum, Tate Modern, Saatchi Gallery, The Science Museum, The Design Museum, Photographers Gallery, Gimpel Fils London e incluida en The Andy Warhol Eshibition en el Withney Museum NY

Es difícil no obstante encontrar información y/o fotos de aquella fotografía rompedora de Day en los 90. En su página web, se pueden ver muchas de sus últimas fotografías pero para ver imágenes anteriores hay que acudir a bibliografía.
Se pueden encontrar originales en la red, pero me temo que a precios bastante altos, rondando los 300 dólares, y casi siempre de segunda mano (aunque en buen estado) pero cabe la posibilidad de conseguir, como hice yo, el libro del cual está extraído el texto de Day que encabeza el artículo.